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Mollina nace
como municipio a principios del siglo XX, segregándose
de Antequera en virtud de la disposición
de la Constitución de 1812 que decía
que los pueblos de más de 1.000 habitantes
debían tener Ayuntamiento propio. El
primer acta del Ayuntamiento de Mollina es del
9 de junio de 1820.
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| Mollina dista
15 km. De Antequera, ubicada en el clima de
la Sierra de Mollina, a 450 metros sobre el
nivel del mar. Cuenta con 3.450 habitantes aproximadamente
y con una superficie de 74,2 km2. El camino
más directo para llegar a Mollina es
salir de Málaga por la A-92 dirección
a Sevilla y a unos 50 km. Ya veremos los carteles
indicativos que nos llevan a nuestro destino.
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La temperatura
media anual de este municipio ronda los 16º
C. Si bien mantiene Temperaturas suaves a lo
largo de todo el año, el termómetro
experimenta grandes oscilaciones a lo largo
del día, incluso entre estaciones. Debido
a su posición en el interior de la provincia,
no tiene brisas marinas que suavice las temperaturas
matinales y por la noche refresca bastante. |
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| No se conoce
exactamente el origen de la villa de Mollina.
La denominación viene del latín
mollis, suave, que la tradición popular
refiere a la llovizna que cae sobre los campos
sin llegar a ser abundante. Su situación
actual no responde a la de su fundación,
ya que se encuentra al pie de la Sierra de Camorra,
próxima a la fuente de Santillán
y a cuatro kms. del actual enclave. Quedan restos
del castillo de Santillán, que ponen
de manifiesto su implantación árabe
y su importancia, aunque no exista documentación
que lo merece. Pero ha sido la civilización
romana la que ha dejado mayor número
de edificaciones. |
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Los platos más
frecuentes son la olla, que allí consiste
básicamente en un cocido de Garbanzos,
y las formas locales de preparar el gazpacho
y la porra. Otros platos son las gachas de mosto,
las migas, el pimentón, que es el garbanzo
sin batir, y en cuanto a los postres son muy
propias la meloja, que consiste en melón
cocido con mosto, la jalea de membrillo y los
pestiños.
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| Los primeros
pobladores de estas tierras aparecen ya en el
neolítico a juzgar por los restos arqueológicos
de la Sierra de la camorra, contigua a la de
Mollina, con la que también se identifica.
Allí, en la Cueva de las Goteras y en
la de la Higuera han aparecido cerámicas
de esta época. En otra cueva, la de Los
Porqueros también se han encontrado pinturas
rupestres representando figuras humanas esquemáticas.
Así mismo han aparecido restos neolíticos
en los parajes denominados Cerro de la Fuente
y Cerro de las Viñas. De la época
romana se conserva un mausoleo-templete en el
Cortijo de La Capuchina y un fuerte, el castillo
del Capiruzón, único en Andalucía
en esas caracterísaticas, en el paraje
de Sntillán. No tenemos noticas de lo
que ocurrió aquí durante la edad
media, tan solo conocemos los restos de una
torre vigía en el Centro de la Fuente,
de la que aún pueden verse sus cimientos
de forma circular. |
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Tras la conquista
cristiana empezaron los repartos de las tierras
entre los vencedores y la repoblación
con cristianos. Por la zona de Torre Mollina,
donde ahora se asienta el pueblo, quedó
un trozo grande sin repartir, que se entrega
al Cabildo de la ciudad de Antequera. Este trozo
será llamado Cortijo de la Ciudad, y
con una extensión de 1.816 fanegas ser
reparte entre los nuevos colonos en 1575, dando
así origen a la fundación del
pueblo actual. Poco tiempo después el
reparto se crea la primera parroquia, que se
amplia en 1687, cuando el pueblo contaba ya
con 200 habitantes. En este época, Humilladero
dependía de la parroquia de Mollina,
de la que se independiza a final de siglo. |
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| No existe una
artesanía propia del lugar, aunque los
vinos de la zona en sus diversas clases son
una buena excusa para detenerse y beberlos a
la salud de los mollitanos, además desde
el 1999, Mollina también cuenta con la
posibilidad de ofrecer unos Cursos de Verano
avalados por la Universidad de Málaga.
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